Retratos hablados
El rostro, la máscara, y la corporalidad que proyectan las personas frente a la cámara fotográfica es una de mis grandes pasiones. Cruzamos gente, chocamos con ella y pocas veces nos miramos y contemplamos unos con otros. La representación de la otredad es una materia casi olvidada. Desde esta postura, el retrato documental nos habla de lo más íntimo de una persona, pero también nos oculta información. Por lo tanto, mirar a personas y personajes a través de la representación de sí mismos, nos permite conocerlos, imaginarlos e idealizarlos en sus formas de vida singulares. La serie de retratos que presento está conceptualmente dividida en fotografía en color y blanco y negro, pues aunque el medio de comunicar es el mismo, la estética, tonalidades y lenguaje de cada imagen contribuyen a la representación de la vida.







La comunidad incorporada


Los menonitas son un grupo étnico organizado en términos ético-religiosos caracterizado por mantener una estructura sociocultural e identidad fuertemente protegida del exterior, formando comunidades diferenciadas de los estado-nación que los alojan en sus territorios, instaurando un fuerte apego entre los miembros de su comunidad y creando una identidad global con las diferentes comunidades menonitas del mundo. Por esta razón, el trabajo fotográfico que realizo, surge de la necesidad de internarme tenuemente desde la posición de un "amigo" extranjero que se oculta en su mundo de una forma sutil. Las imagenes aún no son totalmente arriesgadas, muestran desde un primer acercamiento, la sensación de orden, limpieza y del tiempo ahí, estático, quieto, tal y cómo la vida de las comunidades menonitas se reproduce casi sistemáticamente, y cómo desde sus fundamentos de firmeza y solidaridad, este grupo cultural ha mantenido una vida casi inalterable, manteniéndose cerrado por más de quinientos años, gracias a la barrera del idioma, la endogamia y a la resistencia ante el choque cultural derivado de la globalización, manteniéndose como un grupo étnico particular, que a pesar de estar en varios estados del territorio nacional, no son parte integrante de nuestra sociedad mexicana. 



Lugares comunes.

La calle es un escenario que vamos transformando con el tiempo a través de la interpretación, la memoria y el olvido. Así, desde la perspectiva de mis fotografías, existe una diferencia entre espacio y lugar. En primer término, el espacio es aquello donde las formas coexisten por sí mismas, es decir, de alguna forma permanecen estáticas. Por el contrario, los lugares son sitios donde existe la variante del tiempo y el movimiento. El espacio es transformado en lugar a través de ser introducido o cambiado por el movimiento de cuerpos en conmoción. Caminamos los espacios de la ciudad y, a nuestro paso, la dibujamos apropiándonos de ella en nuestro andar cotidiano, creando una forma de relación conductual con el entorno donde vivimos. Los lugares comunes son tiempo, espacio y luz.